Estaba pensando en que hay dos tipos de miedos: los miedos que te paralizan y los miedos que te hacen salir corriendo, como si te empujaran, ¿ no os parece?
La primera clase, los miedos que paralizan son los peores. Son aquellos que te cogen con una personalidad, la meten en la lavadora, la sacuden, la golpean y dejan tu autoestima y tu colorida personalidad sin brillo, blanca como el folio ante el que me enfrento. Son aquellos que atormentan tus sueños haciéndolos jirones y te hacen despertar bajo un manto muy sutil de gotas de sudor, con los ojos como platos, de una manera aterradora. Son esos miedos que te persiguen cada día, cuando quieres volar, cuando te atreves a pensar que hay algo de fiereza en ti, que aún tienes carácter, que aún puedes salir del mundo de confort que te rodea.
Que aún puedes. Pero, quizá sólo por eso tengas miedo, no puedes o no debes enfrentarte a la vida, a vivir, a ser feliz. Que es duro caer y es duro enfrentarse a personas groseras, a personas sin sentimientos- siendo tú todo corazón-, a maniquíes inexplorados, a mundos inventados, a nuevos idiomas, nuevas culturas, a gritos de placer, a carcajadas sonoras a las seis de la mañana...Si, el miedo te puede quitar todo eso, porque si lo intentas puedes perder, pero si no lo intentas ya estás perdido. El camino más corto para atajar a nuestros miedos es seguir el rumbo contrario al que éstos marquen. Eso es así. Y lo sabemos, que es lo que realmente nos aterra. Enfrentarnos a nuestros miedos, ya que el enemigo más fiero nos mira con mucho odio desde el espejo.
¿ Y el segundo tipo, la segunda clase de miedos? Los que te hacen correr y te agitan desde la cabeza a los pies, como si te electrocutaran... de esos ya hablaremos...
Aquella mañana se levantó con hambre. Con hambre de algo grande, de comerse el mundo. Siempre supo que tenía una luz, que hacía brillar por donde pasaba, pero ella, siempre tan inestable, temía fallar, temía que su luz se apagara o que dejara de alumbrar con tanta potencia.
Y llegó el día.
El día que casi se apaga por completo. Al final el propio miedo -siempre el miedo...- a que su luz se apagara fue el que la hizo casi desaparecer para sumirse en su nuevo ambiente lúgubre y gris.
Pero aún había matices.
Y volvió de nuevo a iniciar el bucle de recomponerse, aquel que ya estaba acostumbrada, pues la vida no le fue fácil. Llegó el día, que parecía una mañana cualquiera pero que sólo un pensamiento hizo cambiar el rumbo de su vida.
Se levantó y eligió vivir con colores, con tonos diferentes al gris, eligió hacer lo que tenía muy dentro de sus entrañas y la llamaban a gritos sordos, y ella, en su inmensidad antes gris, no podía oír.
No podía o no sabía como hacerlo, pero eligió aprender a saber hacerlo. Lo eligió, y trabajó duro para romper el bucle de la tristeza, y la luz fue apareciendo en su mirada, como un pequeño destello, como una estrella fugaz herida que dura unos segundos.
Ella lo tuvo claro. Era su propia luz, y tenía potencia para alumbrarlo todo.
¡Bienvenidos a mi blog!
Como os podréis imaginar por el título del blog, aquí dejaré y plasmaré lo que se me pasa por la cabeza en los días de lluvia o de sol, en las noches insomnes o en esos momentos infinitos bajo los chorros de la ducha.
Desde pequeña me gusta escribir mini-fragmentos de canciones, de poesía... y tengo empezados tres libros- ninguno va más allá de la página 10-. Pero a veces me convenzo de que tengo que dejar escrito en algún lugar mis pensamientos y mis ideas, para, posiblemente, verlas dentro de unos años (como pasaba con el fotolog, jaja!). Y en un sitio que no sea un trozo de papel o una simple servilleta de un café.
Supongo que abordaré temáticas variadas, según me surja.
¡Ah! ¡Se me olvidaba! También es un reto para mi, puesto que a pesar de pertenecer a la generación más tecnológica de la historia, todo el tema de la informática no se me da muy bien; así que me lo voy a tomar como un reto e iré aprendiendo de todo esto.
Sin más dilación, os dejo que curioseéis por las entradas del blog, nuevos lectores, y disfrutéis, penséis, me corrijáis y comentéis lo que queráis para forjar una interacción verdadera y positiva.
Muchas gracias :)
Introversión&Escritura