viernes, 24 de junio de 2016

Lo que sabemos

Aquella noche, me dormí tarde, haciendo un repaso rápido del día y de las caras que había visto por última vez. Seguí pensando, mi mente viajaba a una rapidez que no eran apreciaciones conexas, y cuando estaba cayendo en manos de Morfeo... apareció tu cara, mirándome, ahí delante, tan sumamente cerca que tuve que abrir los ojos y la boca, de repente.
Entonces me planteé un nuevo reto: conseguir que tus ojos llenos de pestañas no me intimidaran,  y fuera capaz de avivar mi mente y parecer una persona normal a tu lado, sin que te percataras de que había una realidad contrapuesta dentro de mi. Mi cerebro trabajaba cual robot, intentando explorar tus gestos, analizándolos y guardándolos en el corazón para siempre. Y supe que mi reto se podía convertir en realidad fácilmente, porque no lo ibas a poner difícil, pero eso no me gustó.
Y cambié mi cara en la cama, fruncí el ceño y me sentí perdida, me sentí muy triste y sólo puse autocastigarme con canciones melancólicas de Youtube. cerré mis ojos- esos que estaban llenos de lágrimas- y me tumbé de lado, apreciando la música  y mi tristeza aumentó, y lloré fuerte, y solté lastre, y no recuerdo nada más.


Amanecí con los ojos cansados y el corazón desgarrado porque no estaremos juntos jamás.

viernes, 3 de junio de 2016

La suerte del trabajo

¿ Por qué tengo tanto miedo a decir lo que siento? No lo que pienso, sino lo que siento, lo que pasa por mi piel con cada decisión. ¿ Es miedo a no encajar?¿ a no ser entendida? ¿ tal vez sea miedo a ser demasiado vulnerable?
Lo cierto es que me considero bastante diferente, entiéndanme, si, quiero lo que la mayoría quiere, tener una familia a quien cuidar y por quien velar y un trabajo y todo eso. Pero el kid de la cuestión son las diferencias, y son esas las que se aprecian cuando se mira dentro, más de cerca, con tiempo y sin prisa. Cuando sabes el color de ojos, la colonia favorita porque la has olido, cuando sabes la película favorita porque la compartiste veinte veces, cuando planeas y sueñas y vives pequeñas cosas.
Me considero una loca insaciable, necesito que todo me vaya bien y lucho cada día ante mi negativismo. Lucho por ver la vida de color de rosa o de cualquier otro tono pero hacerlo mío. Hacer mía mi vida y de nadie más. Ser un poco egoísta, y no pensar que mi decisión va a afectar al tío del vecino. 
Me considero una loca del desorden, pero dentro de ese desorden, de ese eterno caos, hay un orden que sólo yo conozco. Mi pequeño universo donde las cosas me pasan por una razón. Creo más en el trabajo que en la suerte, pero también hay una parte de suerte en el éxito, que sólo trabajando encontrarás.
Con esto quiero decir que si aún no me ha pasado algo maravilloso en esta puerta del destino, otra más grande y brillante de abrirá ante mi. Porque así tiene que ser y así lucho cada día por que sea.
Y si no es así, empezaré a intentar abrir ventanas