La suerte del trabajo
¿ Por qué tengo tanto miedo a decir lo que siento? No lo que pienso, sino lo que siento, lo que pasa por mi piel con cada decisión. ¿ Es miedo a no encajar?¿ a no ser entendida? ¿ tal vez sea miedo a ser demasiado vulnerable?
Lo cierto es que me considero bastante diferente, entiéndanme, si, quiero lo que la mayoría quiere, tener una familia a quien cuidar y por quien velar y un trabajo y todo eso. Pero el kid de la cuestión son las diferencias, y son esas las que se aprecian cuando se mira dentro, más de cerca, con tiempo y sin prisa. Cuando sabes el color de ojos, la colonia favorita porque la has olido, cuando sabes la película favorita porque la compartiste veinte veces, cuando planeas y sueñas y vives pequeñas cosas.
Me considero una loca insaciable, necesito que todo me vaya bien y lucho cada día ante mi negativismo. Lucho por ver la vida de color de rosa o de cualquier otro tono pero hacerlo mío. Hacer mía mi vida y de nadie más. Ser un poco egoísta, y no pensar que mi decisión va a afectar al tío del vecino.
Me considero una loca del desorden, pero dentro de ese desorden, de ese eterno caos, hay un orden que sólo yo conozco. Mi pequeño universo donde las cosas me pasan por una razón. Creo más en el trabajo que en la suerte, pero también hay una parte de suerte en el éxito, que sólo trabajando encontrarás.
Con esto quiero decir que si aún no me ha pasado algo maravilloso en esta puerta del destino, otra más grande y brillante de abrirá ante mi. Porque así tiene que ser y así lucho cada día por que sea.
Y si no es así, empezaré a intentar abrir ventanas
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