No es fácil
Ser deportista no es fácil. Llevar años en una especialidad poco conocida y valorada no es fácil, y aún menos cuando llevas años entrenando por una marca específica que no sale.
No es fácil levantarse cada día con las mismas ganas que al inicio de la temporada, cuando llevabas las pilas cargadas y te prometías que guiarías tus impulsos cada día para entrenar al 100%.
No es fácil llegar al gimnasio y cargar las barras y dar el 100% cuando llevas 8 horas estudiando, fuera de casa y comiendo un "tupper" en la facultad tarde, mal y nunca. Y todavía que te quede energía para hacer esas series de velocidad al final del entrenamiento, y ponerle la gracia, el salero y el tesón... cuando lo único que quieres es llegar a casa.
No es fácil pasar competición tras competición,-durante varias temporadas- sin mejorar la marca, sabiendo que puedes hacerlo y que tienes un bloqueo psicológico que no te deja avanzar.
Pero a mi no me gusta lo fácil, porque sigo aquí, y aun que me pregunte un millón de veces antes de meterme en la cama el por qué sigo, muy dentro de mi se la respuesta. Sigo porque me pesan más en la balanza los años que llevo practicando este deporte, y aunque no es fácil, estoy rodeada de buena gente, de gente unida por una pasión, y que para mi ya no son gente, son buenos amigos. Con ellos paso más tiempo que con mi familia, compartiendo dudas, miedos pero sobre todo, animándonos en las buenas y en las malas, cuando un peso no sube, cuando un lanzamiento se queda corto...
No es fácil, pero sigo aquí, no se por cuanto tiempo, ni puedo garantizar que el tiempo que me queda sea bueno, o valdrá la pena, pero sigo aquí, con ilusión, con ganas de que la marca que no sale algún día salga, enganchada a este deporte GIGANTE y tratando de disfrutar y aprender de él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario